Cómo funciona una tarjeta de sellos digital
La regla es la de siempre: cada visita suma un sello y, al completar la tarjeta, tu cliente gana su premio. Lo que cambia es dónde vive. La tarjeta está en el Wallet de su celular y el sello no lo pone un tampón: lo pones tú escaneando el código QR de su pase con la cámara de tu teléfono. En ese momento su tarjeta se actualiza sola, sin que él tenga que tocar nada.
Al llegar a la meta, el premio queda guardado como ganado y la tarjeta vuelve a empezar. Tu cliente puede usarlo ese día o guardarlo para otra visita; cuando lo canjea, lo confirmas en el escáner y queda registrado con la hora y quién lo entregó.
Premios intermedios: la razón para volver pronto
Una tarjeta de diez sellos se siente lejana el primer día. Por eso puedes poner premios por el camino: por ejemplo, un 30 % de descuento en el quinto sello y el producto gratis en el décimo. Cada premio puede ser algo gratis, un porcentaje de descuento o un descuento en soles. En la tarjeta, los sellos con premio van marcados con un círculo, así que tu cliente sabe exactamente qué le toca y cuándo.
¿Cuántos sellos poner?
Depende de cada cuánto te visitan. Para compras de todos los días, como un café o un jugo, entre 8 y 10 sellos funciona bien. Para servicios que se repiten cada pocas semanas, como un corte de pelo o un lavado de auto, mejor entre 5 y 6. La idea es que el premio se sienta alcanzable en un par de meses. Si no aciertas a la primera, lo cambias después.
Sin trampas
Cada tarjeta tiene un límite de sellos por cliente al día que eliges tú, y se comprueba en el servidor, no en el teléfono. Nadie de tu equipo puede sumarse sellos en su propia tarjeta, y cada movimiento queda en el historial.
¿Tu negocio vende por importe más que por visita? Quizás te convenga un programa de puntos.