Tu bodega vive de los de siempre
La bodega del barrio no compite por precio con el supermercado: compite por cercanía y por trato. El casero que baja por el pan, la leche y la gaseosa todos los días es el que sostiene la caja. Una tarjeta de puntos le agradece esa costumbre con algo concreto y le da un motivo más para comprarte a ti y no en la bodega de la otra esquina.
Pensada para atender sola o solo
No necesitas computadora, lector ni sistema de caja. Con la app de Rewalo en tu celular, escaneas el QR de la tarjeta de tu casero, escribes el monto de la compra y los puntos se suman solos. Si se cae la señal, el escaneo se guarda y se envía cuando vuelve. Si un familiar te ayuda en el mostrador, lo invitas como empleado y escanea desde su propio teléfono.
Premios que tu casero entiende
- Productos de la bodega: el pan del desayuno, una gaseosa grande, un paquete de arroz o de fideos.
- Un descuento en soles al juntar sus puntos, por ejemplo S/ 5 menos en su compra.
- Premios a mitad de camino si prefieres una tarjeta de sellos: cada compra suma un sello y en el quinto ya hay un regalo.
- Un saludo en su cumpleaños con la automática de cumpleaños, en todos los planes.
Cuéntales tus ofertas
¿Llegó el pan caliente o tienes una oferta en abarrotes? Envía una notificación a los caseros que aceptaron tus promociones: les llega al celular, junto a tu tarjeta. A cada uno le llega como mucho una al día y tres por semana, así nadie se cansa. En el plan Básico envías 2 por semana, suficiente para la oferta del lunes y la del fin de semana.
Sabes quiénes son tus caseros
Cada cliente que se une queda en tu lista con sus visitas. Ves cuántos vienen cada semana, quién dejó de venir y a qué horas tienes más movimiento. El plan Básico admite hasta 1000 clientes, de sobra para la mayoría de bodegas. Si también vendes mucho al por mayor o tienes un local más grande, mira minimercados.